5 dudas frecuentes sobre el trasplante de órganos

  1. ¿Quién puede recibir un trasplante de órganos?

Toda persona enferma con daño irreversible en algún órgano tiene derecho a recibir un trasplante si cumple las condiciones médicas necesarias, aunque el trasplante es SIEMPRE la última opción.

En el caso de las personas con fracaso intestinal, tan solo se indica cuando han tenido lugar alguna o varias de las complicaciones que hacen que ya no sea posible mantener la nutrición parenteral a largo plazo. Estas complicaciones pueden ser: daño hepático, como consecuencia de la propia nutrición intravenosa; y pérdida de vías centrales, en las que poder colocar el catéter que permita alimentar al paciente.

  1. ¿Quién puede donar y cómo puedo hacerme donante?

Puede donar toda persona que fallezca en las circunstancias recogidas por la ley y que haya dado su consentimiento en vida, o su familia en caso de ser menor. Lo más importante es indicarle a nuestra familia nuestra voluntad de convertirnos en donantes de órganos tras nuestro fallecimiento. Además, aunque no tiene valor legal, la tarjeta de donante testimonia nuestro deseo.

Desde NUPA promovemos activamente la donación de órganos, en adultos y también infantil, porque con una vida que se va, se pueden salvar muchas otras que se iban.

  1. ¿El receptor puede conocer a la familia del donante, o al donante en caso de que sea lo que se conoce como “buen samaritano”?

Aunque muchas veces al paciente trasplantado le encantaría dar las gracias a su donante, éste y su familia siempre permanecerán en el anonimato.

  1. ¿Qué órganos se pueden donar?

Se puede donar el corazón, el riñón, el hígado, el páncreas, el pulmón, el estómago, los intestinos y el esófago. Además, en el cuerpo tenemos un montón de tejidos que también pueden ser donados: la médula, la córnea, la retina, la piel, los huesos…

Lamentablemente, está muy extendida la idea de que el intestino no se puede donar. Sin embargo, existen tres tipos de trasplante intestinal: el trasplante intestinal aislado, en el que se trasplanta únicamente este órgano; el trasplante hepatointestinal, en el que se incluye el hígado; y el trasplante multivisceral, que incluye estómago, duodeno, intestino delgado, colon, páncreas e hígado.

  1. ¿Por qué es tan fácil que un trasplantado enferme por un virus, bacteria o microbio?

Esto se debe a que se bajan conscientemente las defensas del paciente trasplantado para que no actúen en contra del nuevo órgano, que es interpretado como un cuerpo extraño. Se utilizan los llamados inmunosupresores, que no hacen otra cosa que suprimir la capacidad inmunológica del cuerpo humano. La situación a la que se lleva al paciente se conoce como inmunodepresión.

Debido a esta inmunosupresión, el paciente corre más riesgo de contraer enfermedades víricas o bacterianas. Las defensas dejan de actuar contra el nuevo órgano, pero también contra cualquier amenaza externa. 

También existe el temor al síndrome del injerto contrahuesped. Sucede cuando el órgano trasplantado tiene más fuerza que el propio organismo, y daña órganos originales del paciente de forma grave,a veces incluso irreversible.

En esta línea, desde NUPA se ha financiado una investigación desarrollada en el Idipaz (Instituto de Investigación del Hospital La Paz) centrada en evitar rechazos o complicaciones posteriores al trasplante, con el fin de mejorar la calidad de vida de los pacientes y, por ende, de sus cuidadores. Además, esta mejora repercute en un ahorro para el sistema sanitario al reducirse el uso de fármacos y de ingresos.

Si quieres saber más sobre esta investigación pincha aquí

Si tienes alguna duda sobre la donación de órganos o el trasplante intestinal o multivisceral háznosla llegar a través de los comentarios. ¡En la próxima entrega sobre dudas y preguntas te la solucionaremos!

Tú eres la pieza que falta

En NUPA la llegada del verano trae consigo los preparativos de nuestro calendario solidario. Esta iniciativa es uno de los pilares fundamentales de NUPA desde hace cinco años. Desde la asociación dedicamos mucho tiempo, esfuerzo e ilusión para que este proyecto salga adelante.

El calendario solidario es mucho más que doce fotos de nuestros niños con personalidades nacionales e internacionales de distintos ámbitos. Son los peques los que eligen a estas personas y para ellos supone una salida de la rutina participar en una sesión de fotos con una persona a la que admiran.

¿Cómo ayuda el calendario solidario?

Lo que se recauda cada año gracias al calendario solidario se destina a los diferentes servicios integrales que ofrecemos desde NUPA:

  • Servicio de acogida: Muchas familias NUPA de fuera de Madrid tienen que trasladarse a la capital para que sus hijos se sometan a tratamientos o para ser ingresados en el Hospital La Paz, centro de referencia para su patología. La asociación pone a su disposición dos pisos de acogida para que tengan sus necesidades básicas cubiertas durante el tiempo que necesiten.
  • Terapia psicológica y terapia ocupacional: Una profesional, integrada en la Unidad de Rehabilitación Intestinal del Hospital Universitario la Paz de Madrid, realiza un trabajo continuado y preventivo, velando tanto por la Psicología de la Salud como por la Psicología Clínica, atendiendo a las necesidades de niñas, niños y familia.
  • Ayudas puntuales de emergencia: Es un servicio de ayuda para afectados con escasos recursos económicos. En la actual situación de crisis, los problemas económicos de muchas familias se multiplican en circunstancias normales. Con un niño afectado de una enfermedad grave, las posibilidades de que alguno de los padres o ambos pierdan el trabajo se disparan. Los gastos se incrementan y muchas familias se ven en situaciones desesperadas. El programa cubre necesidades básicas no sufragadas a través de las ayudas sociales.
  • Financiación de proyectos de investigación.

En NUPA hemos dedicado mucho esfuerzo a completar poco a poco un puzzle que nos permita ayudar, atender y mejorar la calidad de vida de 369 personas y sus familias. Sin embargo, aún faltan algunas piezas para que todo ese esfuerzo tenga un fruto prolongado en el tiempo. Si quieres ayudarnos, hemos creado un dossier donde ofrecemos diferentes formas de participar.

¡Conviértete en la pieza que complete nuestro puzzle!

 

Cómo planear las vacaciones viviendo con nutrición parenteral

Llega el verano y, con él, el momento de pensar en las vacaciones. Para algunos se reduce a elegir destino y preparar la maleta. Para aquellos que conviven con fracaso intestinal y nutrición parenteral, la logística se complica y planear un viaje se convierte en un reto.

En esta época, quienes se alimentan a través de una vía central, padecen aún más dificultades de las habituales: constante sensación de sed, riesgo por deshidratación, agotamiento físico… A esto se añade la imposibilidad de bañarse en el mar o en la piscina por ser portadores de un catéter que no puede mojarse por riesgo de infección. A todo ello, además, se suman las trabas que pueden encontrar por el hecho de que esta realidad es aún hoy una gran desconocida para la sociedad. “Viajar es muy complicado con esta patología. Yo perdí varios aviones porque me prohibieron subir con mi nutrición parenteral, y eso que llevaba mi informe médico. No hay protocolo para nosotros”, asegura Raquel, que lleva más de 15 años con este tratamiento.

La nutrición parenteral les ha salvado la vida… pero les priva de viajar, de llevar a sus hijos al parque, de ir a un evento familiar… de ser libres. Es difícil afrontar el día a día conectado a una máquina, pero si existen fórmulas para vivir mejor, ¿por qué no optar a ellas?

Hazte con tu mochila de nutrición parenteralMochila de nutrición parenteral

Uno de los principales objetivos de NUPA es que los pacientes que deseen disponer de una bomba de nutrición parenteral portátil y mochilas de pequeño tamaño para portarlas, puedan hacerlo. Se trata de una máquina mucho más pequeña y ligera de trasladar, y con una autonomía mayor, lo que proporciona más libertad al paciente, imprescindible para normalizar su vida.

Estos dispositivos pueden acompañar al usuario durante su día a día y, especialmente, en la época estival, en la que nos gusta pasar más tiempo fuera de casa. De cara a un viaje es importante tener en cuenta varias cosas y estar preparado para los imprevistos que puedan surgir durante las vacaciones.

En primer lugar, hay que planificar el destino y cómo llegar a él. Si el medio escogido o necesario es el avión, es preciso avisar con anterioridad de las particularidades del equipaje, en este caso médico, acompañándolo de un certificado. Además se ha de ir al aeropuerto con mayor antelación y con suministros de reserva.

Siempre que sea posible, lo ideal es no escoger lugares con temperaturas extremas. Además, es bueno saber a qué centro habría que acudir en caso de tener alguna urgencia o complicación que requiera atención médica y viajar siempre acompañado de los informes médicos correspondientes. Por otro lado, hay que tomar en cuenta el número y tipo de bolsas de nutrición parenteral (premezcladas o multicámara), asegurándose de llevar equipo de reserva por si ocurre algo inesperado. En cuanto al alojamiento, es necesario asegurarse de que reúna las características que hagan la estancia más cómoda y segura. Ha de tener una temperatura e higiene adecuadas, aparato de refrigeración para bolsas y medicaciones, baño independiente, etc.

Lleva siempre tus informes médicos

Afortunadamente, una gran parte de los pacientes con nutrición parenteral pueden normalizar sus vacaciones. No hay sueños imposibles y existen opciones que permiten disfrutar de una calidad de vida mejor que hace años. ¡Eso sí… el verano, el calor, los robos en los coches…pueden provocar algún incidente inesperado! Es por ello que desde NUPA queremos que disfrutéis cada minuto del verano, pero eso sí…con la máxima prudencia. ¡Prevenir cualquier incidente es importante! Por ello, recomendamos a todos los pacientes que lleven una copia de sus informes médicos. Así tendréis la certeza de que ante cualquier imprevisto, un equipo médico pueda ayudaros con la información necesaria de vuestro hospital de referencia!

Aprender a viajar de forma adaptada es uno de los retos a los que los pacientes con fracaso intestinal se enfrentan día a día. Sin duda, para quienes lo hacen se trata de una forma de volver a conectar con una vida normal. “Viajar tiene sus complicaciones, pero compensa sin duda. Es un chute de energía y me llena de ganas de vivir”, dice Noelia, portavoz de los adultos de NUPA, pensando ya en su próximo viaje.

Desde NUPA queremos hacer visibles la patología y las dificultades añadidas a las que se enfrentan los pacientes dependientes de nutrición parenteral, para que no sean factores externos a la propia enfermedad los que pongan trabas a su libertad y una mejor calidad de vida.

 

Laura Carrillo – Psicóloga y Terapeuta Ocupacional de NUPA

La importancia de tener una vida normal

Auxliadora tiene 11 años, pero a veces lo vivido no se cuenta en tiempo sino en experiencias. Esta pequeña gran luchadora ha vivido tres trasplantes –el último multivisceral- y tres linfomas. El pasado miércoles 6 de junio se celebró el Día del Donante y Auxi y su madre participaron en una charla organizada en el Hospital La Paz para concienciar sobre la importancia de donar órganos.

Beatriz Segarra, Betty, la madre de Auxi, enumeraba desde el atril las fechas que han marcado su vida, conceptos médicos que se ha visto obligada a dominar y un sinfín de agradecimientos. “En el Hospital La Paz realmente encontré la paz”, aseguraba, después de un año de peregrinaje por diferentes clínicas privadas en Ecuador, su lugar de origen, y otros países sin obtener un diagnóstico claro.

Auxi comenzó a sufrir fortísimas diarreas y vómitos cuando apenas era recién nacida y hasta el año no le pusieron una sonda nasogástrica porque su organismo era incapaz de procesar alimento ingerido alguno. La perseverancia y el amor de Betty y su familia consiguieron que el 28 de abril de 2008 la Consejería de Sanidad de Madrid aceptara el caso de Auxi. En ese momento comenzó una carrera de fondo para la que nadie está preparado, pero que a cualquiera le puede tocar correr.

Auxi ahora disfruta de una vida normal

La única opción de vida que se le planteó a Auxi era el trasplante, y 9 días después de entrar en la lista apareció un donante compatible. Sin embargo, la inmunodepresión provocada para evitar un rechazo facilitó la aparición de un linfoma contra el que tuvo que ser tratada. A esto se unió el temido rechazo un año después.

En 2011 Auxi era intervenida de un segundo trasplante con similares consecuencias: otro linfoma y también otro rechazo. La carrera de fondo se hacía cada vez más dura pero también se endurecía la voluntad de Auxi por vivir. En 2013 llegó el tercer y último trasplante, esta vez multivisceral -7 órganos: esófago, estómago, páncreas, intestino delgado y grueso, duodeno, hígado y parte del colon-. En este caso no hubo rechazo, pero sí un linfoma que, esta vez sí, Auxi consiguió superar.

La vida de Auxi no sería igual sin NUPA, y viceversa. Ha protagonizado campañas de comunicación muy importantes para la asociación –entre ellas la de donación de órganos-, fue la primera beneficiaria de las casas de acogida y de la beca vuelta al cole. Además, tuvo un papel clave en el primer libro de NUPA: ‘Aquí dentro hay un secreto para héroes’, ya que, como reconoce su autora, nuestra directora Alba R. Santos, “me hizo mil correcciones que luego fueron muy tenidas en cuenta”.

La vida no se lo ha puesto fácil a esta pequeña que con 11 años tiene el suficiente desparpajo como para subirse a una tribuna y hablar de su enfermedad frente a un auditorio repleto de batas blancas. “Soy muy feliz, hago una vida normal, como todos los niños”, aseguraba. Quizás sin darse cuenta, esta pequeña de 11 años pero con muchas más experiencias, enviaba un mensaje al resto de la sociedad que muchas veces se olvida: la importancia de tener una vida normal.

Por eso, desde NUPA insistimos en el valor de la donación de órganos y en que con una vida que se va, pueden salvarse muchas otras que se iban.

¡DONA ÓRGANOS, DONA VIDA!

María Rado.

Foto de portada de izda a dcha: Doctor Francisco Hernández -Jefe de Sección de Cirugía Pediátrica- Auxi y Betty en la charla organizada en el Hospital La Paz con motivo del día del Paciente Trasplantado.

Aula de Terapias NUPA – INOCENTE

Cuando los niños de NUPA consiguen estabilizarse, se enfrentan a otro desafío casi tan duro como el anterior. Deben volver a aprender a hacer cosas como comer o moverse con soltura, así como adaptarse de nuevo a vivir fuera de las paredes del hospital. Estos cambios son especialmente duros no solo para los pequeños, sino también para sus padres, que a menudo han tenido que vivir la enfermedad de sus hijos fuera de su ciudad y entorno.

Es ahí cuando una terapia específica y adaptada a sus necesidades cobra una importancia vital para estas familias, que ven cómo gracias al Aula Inocente de NUPA pueden ir recuperándose poco a poco y volviendo a la rutina de la manera más sana y autónoma posible. Nuestra psicóloga y terapeuta ocupacional, Laura Carillo, nos explica por qué esta terapia es fundamental.

¿Qué tipo de terapias se realizan en el Aula Inocente-NUPA?

El Aula Inocente – NUPA es un espacio destinado a desarrollar diferentes terapias y talleres, tales como: terapia ocupacional, talleres de psicomotricidad, duelo, habilidades sociales y autoestima, mindfulness, masaje infantil, cuidado de cicatrices, reiki, yoga y meditación. Además, también se han celebrado encuentros de las familias, en los que poder realizar actividades de ocio y compartir información y experiencias…

¿Por qué es especialmente importante para los niños con fracaso intestinal realizar este tipo de terapias?

Generalmente los niños con fracaso intestinal pasan largos periodos de su vida hospitalizados y es frecuente que, cuando su situación médica se estabiliza, tengamos que abordar otras áreas con ellos y las familias, tanto en el plano físico como en el psicológico. La enfermedad puede traer consigo dificultades en el desarrollo psicomotor de los niños, así como un gran impacto a nivel psicológico, tanto para el paciente como para la familia. Desde la asociación, tratamos de dar respuesta a estas necesidades también fuera del hospital. Además, proporcionar un espacio en el que las familias puedan reunirse, salir unas horas del hospital y compartir experiencias o actividades de ocio, es especialmente importante cuando provienen de otras ciudades y se alejan de su entorno durante tanto tiempo. Creamos un lugar de referencia en el que apoyarse durante los meses que tienen que estar desplazados en Madrid y, en general, desarrollamos habilidades que puedan contribuir a mejorar su calidad de vida.

¿Cuánto tiempo se tardan en ver los progresos?

El tiempo es muy variable en función del caso y la actividad. Es difícil estimarlo, pero, en cualquier caso, siempre existen progresos, porque trabajar sobre ciertos aspectos colaterales a la enfermedad, ayuda a empoderar a las familias. Adquirir habilidades para poder gestionar mejor lo que les está ocurriendo siempre tiene un efecto positivo.

Somosnupa

La Responsabilidad Social Corporativa y su impacto en el tercer sector

La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) supone un apoyo fundamental para las entidades del tercer sector. El compromiso que las empresas adquieren con las causas sociales o medioambientales a las que deciden apoyar, impulsa de manera notable el alcance de sus iniciativas.

mercadillo signo editores

Mercadillo en beneficio de NUPA en las instalaciones de Signo Editores

Si bien no existe una definición unánime de RSC, es importante destacar que no se ideó con la finalidad de sustituir las labores propias de los Estados y Administraciones Públicas. Se pensó como un compendio de actuaciones para valorar y gestionar el impacto de las actividades de las empresas en la comunidad, medioambiente, economía, etc.

La RSC no se limita al cumplimiento de la ley, ni exime a las empresas de cumplirla. Se trata de adoptar de forma voluntaria un comportamiento responsable con la sociedad y que va más allá del mero cumplimiento de la normativa.

A principios de la década de los 2000 la propia OIT alertaba de la desvirtuación del término RSC, al observarse poca implicación real por parte de las grandes empresas. En muchas ocasiones las compañías no tenían en cuenta la RSC a la hora de gestionar sus negocios, pero la utilizaban para alardear de sus acciones de beneficencia.

Sin embargo, las empresas se han dado cuenta de los beneficios que aporta al funcionamiento de la entidad, al bienestar laboral o a la integración de equipos contar con un buen proyecto de RSC. En el caso de NUPA tenemos unos ejemplos maravillosos de empresas que se han implicado con nosotros. Las siguientes compañías han decidido contar en nuestro mundo y se han convertido en piezas clave de este puzzle.

NUPA Y LA RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA

Lamucca y la Responsabilidad Social Corporativa

Lamucca sirvió de escenario para algunas de las fotos de nuestro calendario solidario 2018. Ana Cruz

Es el caso de Signo Editores, que nos permite dar apoyo integral a las familias con fallo intestinal, impulsando ayudas de toda índole para las familias desplazadas en Madrid por causas médicas. Signo Editores fue crucial para la publicación de nuestro libro ‘Cuentos para entender mi mundo’ y ayudan a los Reyes Magos con los regalos de los niños de la asociación. Además, llevan colaborando con NUPA desde 2015 aportando 1€ por cada publicación vendida y promoviendo nuestro calendario solidario.

Otra empresa que se ha volcado con NUPA es el grupo Lamucca. Por cada Pizza de Boletus que se pida en sus restaurantes, Lamucca dona 50 céntimos a NUPA. Además, uno de sus preciosos restaurantes sirvió como decorado para las fotos de nuestro calendario solidario. ¡Estamos muy agradecidos!

Es un gusto que empresas tan dispares se acuerden de NUPA y decidan contar con nosotros en el marco de su Responsabilidad Social Corporativa. Transgesa, una empresa de logística y distribución de mercancías, ha ayudado a NUPA con unas ideas buenísimas que, además, ayudan a que más personas sepan acerca del fallo intestinal, el trasplante multivisceral y la nutrición parenteral.

Logo transgesa

Transgesa ha apoyado a NUPA con ideas muy creativas y con mucho alcance

Desde Transgesa propusieron a sus empleados que los regalos corporativos, los del Día de la Madre y los del Día del Padre fueran artesanías o merchandising de NUPA. Además, la tarjeta de felicitación de Navidad también es de nuestra asociación y, por si fuera poco, por cada palé express distribuido en junio, donarán a NUPA 35 céntimos.

 

¡Muchísimas gracias a todos!

Nos hace muy felices poder contar con vosotros en nuestro mundo.

 

 

 

Creación de una Unidad Especializada de Cirugía Colorrectal en el Hospital La Paz

Desde NUPA estamos encantados de anunciar la incorporación de una unidad especializada en patología colorrectal y reconstrucción pélvica a la cartera servicios del Hospital La Paz. Entre las enfermedades que serán tratadas de manera centralizada en esta unidad destacan la malformación anorrectal, la patología genital compleja, el estreñimiento funcional crónico y la Enfermedad de Hirschsprung (EH). Desde NUPA le prestamos especial atención a ésta última enfermedad ya que muchos niños de nuestra Asociación la padecen.

La EH es una enfermedad congénita (presente desde el nacimiento) que cursa como una obstrucción intestinal. En la mayoría de casos esta obstrucción está presente desde las primeras horas de vida. Esto es debido a una ausencia de neuronas (falta de inervación) en la pared del intestino que son las encargadas de la motilidad del mismo.  Sin estas neuronas, el intestino enfermo, llamado intestino agangliónico, se queda sin el movimiento necesario para llevar a cabo su función, causando obstrucción intestinal.

En la mayoría de pacientes con EH el intestino agangliónico afecta únicamente a una parte limitada del intestino grueso o colon, con un pronóstico a largo plazo muy favorable, esto representaría aproximadamente el 75-85% del total. Sin embargo, en otros pacientes la afectación puede ser más extensa llegando en los casos más graves (< 1%) a afectar a la totalidad del intestino grueso y/o intestino delgado. En casos excepcionales los pacientes pueden llegar a necesitar un trasplante por fallo intestinal, debido a que el aganglionismo afecta a la totalidad del intestino grueso, delgado y/o duodeno y/o estómago.

Aunque en la mayoría de los casos la EH se diagnostica al nacimiento, en otros pacientes en los que la enfermedad se comporta de forma diferente, el diagnóstico puede ser tardío. La EH puede presentarse como estreñimiento crónico refractario a tratamiento médico, retraso del crecimiento, distensión abdominal crónica o incluso puede simular enfermedades inflamatorias o pseudoobstrucción intestinal. Para evitar este tipo de errores diagnósticos es imprescindible contar con un equipo experto en la realización e interpretación de las pruebas necesarias para su correcto diagnóstico como la biopsia rectal, enema opaco y manometría anal.

unidad de cirugía colorrectal

De izquierda a derecha: Ane Andres, Alejandra Vilanova y Manuel López Santamaria realizando una intervención en un paciente con Enfermedad de Hirschsprung

El Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital La Paz tiene una gran experiencia en el tratamiento del paciente con EH, debido a ser un centro de referencia nacional, habiendo intervenido más de 1000 pacientes con Hirschsprung en los últimos 40 años por cirujanos pediátricos como el Dr. Monereo, Dr. Utrilla, Dr. Lassaletta, Dr. Tovar, Dr. Murcia, Dr. López Santamaría o el Dr. Martínez.  Sin embargo, la corrección quirúrgica de la EH no es siempre una solución definitiva.

Muchos pacientes aun teniendo una reparación quirúrgica excelente necesitan tratamiento específico a largo plazo para tratar y evitar problemas como enterocolitis, estreñimiento, hipermotilidad o incontinencia fecal. Es por ello que se ha creado recientemente una consulta específica semanal para tratar este tipo de problemas de manera individualizada. Esta consulta esta a cargo de las doctoras Alejandra Vilanova Sánchez y Ane Andrés Moreno.

La Dra. Vilanova acaba de incorporarse al Hospital tras realizar un periodo formativo en Estados Unidos en el “Center for Colorectal and Pelvic Reconstruction” en Ohio, en patología colorrectal, reconstrucción pélvica y manejo intestinal. La Dra. Andrés cuenta con una larga experiencia en rehabilitación y trasplante intestinal así como en nuevas técnicas de rehabilitación de suelo pélvico e incontinencia fecal. La consulta de patología colorrectal contará con una enfermera presencial que será la encargada de la educación a los padres en lo referente a enemas, irrigaciones rectales y/o dilataciones anales junto con el cirujano.  En ocasiones algunos de estos pacientes necesitan ser contralados más estrechamente durante unos días para realizar lo que se denomina “Bowel Management” o manejo intestinal. Para aquellos pacientes procedentes de otras Comunidades Autónomas o que no puedan seguir las indicaciones de forma ambulante se les facilitará ingreso hospitalario hasta que se complete el tratamiento.

Otro pilar fundamental en la estructura de esta nueva Unidad es la incorporación al equipo de especialistas de cirugía colorrectal de adultos, que participarán en los  procesos de transición llegado el final de la adolescencia de los pacientes. Se ha decidido promover esta transición dado el alto número de pacientes con patología colorrectal que necesitan un manejo intestinal a lo largo de toda su vida. Se facilitará el proceso organizando consultas conjuntas con ambos especialistas (pediátricos y de adultos), realizando sesiones multidisciplinares de presentación de casos y colaborando en quirófano cuando el paciente lo requiera.

Desde NUPA queremos felicitar al Doctor López Santamaría y a la Doctora Martínez Urrutia por haber apoyado y favorecido la creación de esta nueva Unidad. Prevemos que un gran número de pacientes de todo el país se verán favorecidos de esta atención continuada y especializada en el Hospital La Paz.

¡Enhorabuena compañeros!

 

Si necesitan información pueden contactar en los siguientes correos electrónicos:

Alejandra.vilanova@salud.madrid.org

Ane.andres@salud.madrid.org

 

Palabras del Dr. Prieto

Detalles de buenos días. Después de estos días de puente en Madrid, cuando hemos llegado a la mesa del despacho en el Hospital La Paz, hemos encontrado un sobre que contenía unas palabras especiales del Dr. Prieto para todos vosotros; familias y amigos de la Asociación NUPA.

DESPEDIDA

            Al fin llegó el día. Hoy, 26 de abril, me jubilo. Inicio una nueva etapa de mi vida que espero que sea, al menos, tan rica y apasionante como la vivida hasta ahora. Quiero agradecerles en este momento todas las muestras de cariño y confianza que me han demostrado siempre y, en especial, en estos últimos dos meses. Ha sido un placer inmenso conocerles y ha constituido para mí una enseñanza inolvidable compartir con Vds. tantos y tan intensos momentos.

            El 10 de marzo, en el homenaje de la Casa de Campo, les decía que, en la vida, las personas pasan, pero las instituciones permanecen y que, por, tanto, podían sentirse seguros y confiados de que quedaban en buenas manos y que iban a ser maravillosamente atendidos. Hoy quiero insistir en esa idea. En estos veinte años hemos recorrido juntos un larguísimo camino, desde aquellos primeros tiempos en que sus hijos eran atendidos por tres únicos médicos hasta el día de hoy. Han sido casi 300 pacientes asistidos y más de 100 trasplantes realizados. Hemos mejorado los cuidados médicos, quirúrgicos y nutricionales de rehabilitación intestinal, lo que, en muchas ocasiones, ha permitido evitar el trasplante. Hemos aumentado la oferta de tipos de trasplante. Hemos perfeccionado la inmunosupresión, renovado el conocimiento de las complicaciones del trasplante e incrementado el apoyo inmunológico. Hoy tenemos más experiencia, conocimiento y formación. Han pasado por nuestra Unidad decenas de Médicos Residentes y pediatras de muchos hospitales de España, lo cual ha mejorado la asistencia de nuestro hospital, pero también la de otros hospitales del país. Disponemos de mejor y más numeroso equipamiento diagnóstico y de una Unidad de Hospitalización con habitaciones individuales con acompañante, atendidas por un personal de enfermería especializado, experto, capacitado y competente. Contamos con la colaboración impagable e imprescindible de NUPA, que ha venido a cubrir una gran parte de nuestras carencias en cuidados sociales y psicológicos y en apoyo solidario. Aquellos tres médicos del inicio se han duplicado y hoy son mucho más expertos y formados de lo que éramos entonces. En el próximo mes se cubrirá una plaza de Jefe de Sección de Fracaso Intestinal y Trasplante, lo que viene a ser un reconocimiento implícito de la importancia que el Hospital concede a este problema y cuya cobertura espero que contribuya a mejorar la atención a sus hijos.

            Hoy, sin duda, todo cambia para mí, pero nada cambia para Vds., salvo para mejor. Pueden estar absolutamente tranquilos, confiados y seguros de que van a recibir una asistencia de la máxima calidad posible porque van a ser atendidos por un equipo médico-quirúrgico y de enfermería perfectamente formado, experto, capaz. Ilusionado y comprometido.

            Quiero, por último, reiterar mi agradecimiento, que nunca podrá ser suficiente, por todos los detalles y muestras de afecto y cariño que he recibido de Vds. ¡Hasta siempre!

Gerardo Prieto

Carta de despedida del Dr. Prieto

RECUERDOS Y REFLEXIONES DEL DR. MANOLO MOLINA

Nuestro Doctor Manolo Molina, al que todos los pacientes del Hospital La Paz conocéis, nos ha hecho llegar una carta llena de recuerdos y reflexiones. En ella, repasa toda su trayectoria profesional al lado de los pacientes y compañeros en la Unidad de Gastroenterología. Una historia que arranca en el año 1987 para este día festivo en Madrid. ¡Qué la disfrutéis!

 

Pasado, presente y futuro.

 

Llevo algún tiempo con ganas de escribir algo para compartir con nuestra familia de Nupa y creo que este puede ser un buen momento para hacer una serie de reflexiones. Vivimos unos días… ¿raros?, la verdad es que no sé cómo llamarlos, pero no son unos días como los demás. El relevo generacional es un hecho natural, pero que siempre nos cuesta asumir y que puede producirnos cierta inquietud, sobre todo cuando el que termina su ciclo laboral para disfrutar de un más que merecido descanso es una persona de la altura profesional de Gerardo Prieto.

En estos días de cambio no he podido dejar de recordar el pasado que nos ha traído hasta la situación actual, ni he podido dejar de preguntarme por el futuro que nos espera.

Este pasado comienza para mí en el verano de 1987, hace tres vidas. Yo era un residente de primer año que llegaba al Hospital La Paz tres meses después que el resto de mis compañeros, ya que tuve el honor y el deber de defender a España hasta ese momento, lo que quiere decir (para que me entiendan los más jóvenes) que venía de hacer la mili. Os contaría cómo impone el Hospital cuando uno llega la primera vez, pero creo que de eso no hace falta que os explique nada. Entonces me ocurrió algo que me sorprendió: el director del hospital me recibió a mí, un humilde R1, en un despacho enorme con un cuadro grandísimo lleno de angelotes y me dio la bienvenida. Fue mi primer encuentro con Gerardo y casi no recuerdo nada de lo que me dijo, solo que me dio un consejo: “no te preocupes, no tienes ninguna posibilidad de trabajar en el hospital cuando acabes la residencia”. Yo no dije nada, era el director y le acababa de conocer, pero pensé para mí: “ya veremos…”

Tuve suerte y dejó la dirección del Hospital para volver al Servicio de Digestivo, al que yo llegue también en época de cambio, cuando la doctora Isabel Polanco relevó al frente del Servicio al doctor Carlos Vázquez, maestro de maestros en gastroenterología. Allí tuve la suerte de coincidir también con la doctora Sira Carrasco, trágicamente fallecida en un estúpido accidente de tráfico cuando todavía tenía tanto que compartir con los que tuvimos la fortuna de pasar una parte de nuestra vida con ella. Cuando llegó mi cuarto año de residencia tenía que elegir la especialidad y, la verdad, tenía mis dudas sobre qué elegir. Así que lo pensé profundamente durante unas décimas de segundo y llegué a una conclusión: no podía perder la ocasión de formarme con dos médicos de la categoría de Sira y Gerardo. Así me hice gastroenterólogo.

Cuando acabé la residencia trabajé cuatro años en el Hospital Severo Ochoa de Leganés, del que guardo muy buenos recuerdos y en el que acabé de convertirme en pediatra. Por fin, cuatro años después conseguí volver a la Casa Madre. Era enero de 1995.

La aventura del trasplante comenzó poco tiempo después. Entonces éramos muy poquitos en Gastroenterología: la doctora Polanco (entonces Jefe de Servicio), Gerardo Prieto, Jesús Sarría (que, tras algunos avatares, sustituyó a la malograda Sira) y yo mismo. Allá por el año 1997 el doctor Manuel López-Santamaría empezó a meternos a todos en esta tarea que, aunque todavía no lo sabíamos, iba a cambiar nuestra vida profesional de forma radical. Hicimos el primer trasplante el 21 de octubre de 1999 (por cierto, el día de mi cumpleaños) y no hemos parado desde entonces. Fueron años duros y difíciles, pero tremendamente ilusionantes y gratificantes. Recuerdo un sábado a las tres de la mañana como toda la panda veíamos la teletienda en Anatomía Patológica mientras esperábamos a que saliesen las biopsias de uno de nuestros primeros episodios de rechazo. Porque los primeros años, cuando había una complicación durante la guardia, acudíamos los tres gastros, el cirujano y, como no, nuestro patólogo, el querido Javier Larrauri, ya jubilado.

Así fuimos avanzando y creciendo, de tal forma que en menos de diez años llegamos a ser el tercer centro de trasplante intestinal a nivel europeo y el décimo (o así) a nivel mundial. La Unidad creció y fue aumentando la plantilla de todos los servicios implicados en el trasplante ya que la carga de trabajo se multiplicaba. También nosotros fuimos creciendo, con la incorporación progresiva, a partir de 2006, de nuestras doctoras Esther Ramos, Eva Martínez-Ojínaga y Lorena Magallares, además de otros compañeros y compañeras que nos han echado una mano con las guardias de trasplante.

Y así hemos llegado al presente. ¿Qué tenemos? Pues tenemos un equipo estupendo, cohesionado, muy bien formado, con un conocimiento profundo de nuestra especialidad y con unas ganas enormes de darlo todo por nuestros pacientes y, como buenos pediatras que somos, también por las familias de nuestros pacientes. Alguna vez he leído en el Facebook o en la web de Nupa la suerte que tienen los pacientes de tener su equipo médico. Pues no, yo no estoy de acuerdo, somos nosotros los que tenemos la suerte de poder ayudar a mejorar la existencia de esos pequeños gigantes a los que la vida se lo pone difícil pero que responden apretando los dientes y peleando contra toda adversidad, como también de ayudar a esas familias que tanto nos enseñan día a día y que tanto nos enriquecen en lo personal.

¿Y qué podemos decir del futuro? Esta pregunta me recuerda una frase de Alice Walker que usa mucho un amigo mío: “mira de cerca el presente que estás construyendo, debería parecerse al futuro que estás soñando”. Para el futuro nos espera más de lo mismo… o mejor. Últimamente he escuchado varias veces como me preguntaban: ¿qué vais a hacer a  partir de ahora? La respuesta es muy sencilla, vamos a seguir trabajando. Y, además, vamos a seguir trabajando bien. Comprendo que haya muchas personas con una inquietud por la jubilación del doctor Prieto, en algunos casos de forma comprensible por falta de un conocimiento profundo del Servicio y en otros no tan comprensible y con un poco de deslealtad, pero creo sinceramente que no hay motivo para preocuparse.

El doctor Prieto es irrepetible. Todos admiramos su agilidad mental y su inteligencia, así como su prodigiosa memoria, por no hablar de su capacidad de empatizar con el paciente y la familia. Todos le echaremos de menos. Pero os puedo asegurar que ha dejado un equipo que va a saber estar a la altura y que lo va a dar todo, e incluso más, por seguir mejorando en lo posible la vida de nuestros pacientes y sus familias.

Seguimos adelante. Todos juntos.

Un abrazo para todos,

Manuel Molina

28 de abril de 2018.

 

DR. MANUEL LÓPEZ SANTAMARÍA. “FRACASO INTESTINAL. OPCIONES DE TRATAMIENTO.”

Los equipos médicos de la Unidad de Rehabilitación Intestinal y la Unidad de Cirugía Digestiva del Hospital Universitario La Paz suponen para NUPA, nuestros niños y familias, un referente y pilar fundamental. Por ello queremos dar a conocer a los profesionales que trabajan día a día por nuestros pacientes.

El doctor  Manuel López Santamaría, Jefe de Servicio de Cirugía Pediátrica y Responsable de la Unidad de Trasplantes Digestivos del Hospital Universitario La Paz de Madrid, en este artículo, pretende dar una información general y actualizada del fallo intestinal, y de sus posibles opciones de tratamiento.

Fracaso intestinal. Opciones de tratamiento. Unidades de rehabilitación intestinal

El doctor  Manuel López Santamaría nos explica en su artículo que en julio de 1997 el Hospital Universitario La Paz obtuvo la acreditación para la práctica del TI. Desde el inicio el programa se planteó como una Unidad de Rehabilitación Intestinal, y actualmente consta de una hospitalización específica para estos pacientes. Se trata de la única URI pediátrica en nuestro país, que integra todas las opciones de tratamiento del FI a cargo de un equipo multidisciplinar de profesionales. Desde entonces se han realizado un total de 104 trasplantes, y se han evaluado como potenciales candidatos más de 300 pacientes, de los cuales, en un 27% de los casos se consiguió autonomía digestiva (liberarlos de la administración parenteral) sin necesidad de trasplante.

La importancia del tratamiento coordinado del FI dentro de Unidades específicas de rehabilitación intestinal fue internacionalmente reconocida en el año 2015 con ocasión de 14º Simposio internacional de trasplante de intestino (se trata del Congreso Mundial en esta disciplina, y se celebra cada dos años) en el que por casi unanimidad, se decidió cambiar el nombre de la Sociedad de Trasplante Intestinal (ITA, de Intestinal Transplant Assotiation) por el de IRTA, acrónimo de Intestinal Rehabilitation and Transplant Association, dando igualmente énfasis a la importancia que está adquiriendo la coordinación entre trasplante intestinal y otros tratamientos.”

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